‘Manolas’ Exposición de fotografía de Oswaldo López en el Corte Inglés.

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El martes 28 de marzo a las 20:00 horas  la sala de Ambito Cultural del Corte Inglés en León acoge la nueva exposición “Manolas” de Oswaldo López.

Cristina Sendra / LA MANOLA, LA MUJER DE MANTILLA.

¿Porqué se les llama Manolas a las Mujeres de Mantilla?

Manola y Manolo son derivaciones del nombre Manuel, usado desde finales del siglo XVIII, por un famoso sainete de Ramón de la Cruz (1769). Se utiliza por aquél entonces como sinónimo de majo y maja, es decir, guapo/a, valiente, chulo/a, chulapo y chispero. Estos son los rasgos con los que se identifica a las clases populares de Madrid que visten mantilla como distintivo elegante español.

¿Quiénes son las Manolas?

Las Manolas representan hoy en día a las mujeres de luto que lloran la muerte y celebran la resurrección de Cristo. Son las encargadas de preparar los pasos y llevan:

– Mantilla negra, excepcionalmente, el Domingo de Resurrección de color blanco o crudo;

– Peineta, suele llevarse la de teja;

– Broche para la mantilla normalmente a juego con los pendientes.

– Pelo, siempre recogido con un moño bajo;

– Maquillaje suave.

– Pendientes, siempre largos de plata, oro blanco o brillantes;

– Medalla de la cofradía;

– Vestido negro de manga francesa o larga y al menos por la rodilla;

– Medias negras y lisas, nunca tupidas, de encajes o color carne;

– Abrigo de paño o chaqueta negra en caso de frío;

– Guantes negros cortos, excepcionalmente pueden ser blancos el Domingo de Ramos; 

– Rosario, preferiblemente de plata envejecida;

– Vela, encendida el Jueves y el Viernes Santo.

– Si se lleva bolso, negro y de mano discreto;

– Zapatos de tacón no muy altos;

La indumentaria principal de una Manola es la mantilla. Se trata de una prenda de seda, blonda, lana u otro tejido, adornado a veces con tul o encaje, que usan las mujeres para cubrirse la cabeza y los hombros en fiestas o actos solemnes.

La peineta o “peina” denominada así en Sevilla, es el principal complemento de la mantilla, su finalidad es elevar la Mantilla para que favorezca más al rostro. También se puede usar sola y con un tamaño menor, como complemento del tradicional traje de gitana. En un principio, las peinetas son de carey de tortuga de diferentes tonalidades, lisas y presentan varias formas, pero poco a poco se van generalizando las de teja y media teja, con dibujos calados. En la actualidad se utilizan materiales sintéticos como el celuloide, con el fin de evitar la total extinción de estas tortugas.

El origen de la Mantilla

La mantilla puede tener su origen en la cultura ibérica, ya entonces, las mujeres usan velos y mantos para cubrirse y adornarse la cabeza. En la Edad Media, la mujer sigue usando tocados muy variados, y en algunos de ellos se aprecian influencias árabes. Asimismo las peinetas se encuentran en los tocados femeninos ibéricos, concretamente en las mitras y tiaras cuyas formas y aplicaciones son iguales a la peineta.

A finales del siglo XVI el manto pasa a denominarse mantilla de aletas y se extiende en todo el territorio español al considerarse una prenda más dentro de los trajes populares. Sin embargo, en cada región mantiene una fisonomía propia. Las mantillas en las zonas más frías valen de abrigo y adorno; son de paño y sólo algunas pocas con terciopelo, sedas y/o abalorios. En cambio, en las zonas más calurosas, son una prenda más ornamental y lujosa, de tejidos suaves y ligeros.

La mantilla de paño y seda que usan las mujeres del pueblo llega bien entrado el siglo XVIII a las damas cortesanas y de alta condición social con el encaje, dando un aire elegante, como se aprecia en algunos retratos de Velázquez y en la mismísima pintura de la XIII Duquesa de Alba de Goya y en otras pinturas de majas goyescas.

La Mantilla como identidad española

La importancia de la mantilla como tocado distinguido de la mujer española toma fuerza en el siglo XIX gracias a Isabel II, tal y como se observa en varias pinturas.

Después de algún tiempo se deja de usar la mantilla en algunos lugares. A pesar de ello, en Sevilla y otras ciudades de Andalucía se sigue llevando. En Madrid la mantilla está muy arraigada entre las damas de la nobleza madrileña y la convierten en un símbolo de rechazo a los Saboya en defensa de la Casa de Borbón y la españolidad, en la “Rebelión de las Mantillas” de 1871, llevando en lugar de sombreros, la clásica mantilla y peineta española.

La Mantilla, usos y evolución hasta la actualidad

Poco a poco la mantilla pasa a tener un pequeño formato, transformándose en toquillas triangulares y de media luna para ir a misa los domingos. De esta manera, ya en el siglo XX la mantilla entra en desuso No obstante, gracias al esfuerzo de los cofrades y distintas asociaciones logra renacer con el fin de extender su uso y conservar esta tradición para la Semana Santa.

Además, se lleva en los toros, únicamente de color blanco y pudiéndose adornar con flores, como lo hace la XVIII duquesa de Alba; en las bodas religiosas, normalmente de color blanco, azul e incluso negro y con uso reservado normalmente a la madrina; entierros y funerales, únicamente de color negro; y en actos muy solemnes, normalmente militares.

El uso de la mantilla en Semana Santa difiere de los anteriores y sigue reglas más estrictas. La mantilla se utiliza el Jueves Santo, en la visita a los monumentos eucarísticos y en las procesiones y el Viernes Santo, en las procesiones. Se lleva con traje negro, de luto, en señal de duelo por la muerte de Nuestro Señor.

En estos actos religiosos, no se utiliza ni con flores, ni abalorios superfluos. La Manola debe llevar un vestido negro sencillo sin grandes escotes ni tirantes con un largo de falta que no supere la rodilla; unas medias negras lisas, ni opacas ni tupidas, ni con brillos, ni encajes o dibujos; unos zapatos negros y cerrados con un tacón medio; unos guantes negros; un bolso de mano negro y un misal. Las joyas, de plata envejecida y las más habituales son una cadena con crucifijo, pendientes, rosario y broche para sujetar la mantilla.

En consonancia con todo lo anterior, el maquillaje debe ser sencillo y natural, al igual que la manicura. El peinado despejado de frente y rostro y siempre recogido.

En algunas zonas el Jueves Santo la mantilla cubre parte del pelo, mientras que en Viernes Santo tendrá que tapar todo el peinado, en señal de respeto. El Domingo de Resurrección se lleva de color blanco o crudo, mientras que en otros pocos lugares se opta por dejar la cabeza totalmente descubierta.

Hasta mediados de siglo XX esta tradición se mantiene de madres a hijas; en algunas casas sevillanas de un cierto rango social se visten todas las mujeres de la familia. Incluso con motivo de la Feria de Sevilla, aunque por su delicado material impide disfrutar del baile y de la fiesta, por lo que cada vez se usa menos.

Desde hace unas décadas, las mujeres salen de Capirote en las procesiones de Semana Santa y la costumbre de salir de Manola con mantilla empieza de nuevo a decaer. Sin embargo, actualmente la tradición de vestirse de mantilla en Semana Santa vuelve a tomar auge.

marzo 28 2017

Detalles:

Inicio: 28 / marzo
Fin: 17 / abril
Evento Categoría:

Lugar:

El Corte Inglés

Fray Luis de León, 29
León, León 24005 España

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Organizador

El Corte Inglés
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